404: Bitácora literaria y Más

Crónicas de una mente atrapada entre páginas, escenas y universos compartidos.

¡Hola! Soy Alejandro Barahona Mora, un entusiasta de 22 años apasionado por la lectura, los animes, las películas, los cómics y los videojuegos. En este espacio comparto mis aventuras y descubrimientos en estos mundos que tanto me fascinan. ¡Acompáñame a explorar historias que inspiran y entretienen!

  • El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
  • Autor: Haruki Murakami
  • Año publicación 15 junio de 1985
  • Ciencia ficción/Filosófico
  • Número de páginas: 624
  • Editorial: MAXI TUSQUETS

¿Qué ocurre cuando la mente se divide en dos mundos y cada uno actúa con reglas completamente distintas? En »el fin del mundo y el despiadado país de las maravillas» Haruki Murakami nos sumerge en una novela compleja, donde la ciencia ficción, lo surrealista y lo filosófico se entrelazan para explorar los límites de la conciencia y la identidad.

»El fin del mundo y el despiadado país del mundo de las maravillas» presenta dos realidades paralelas que se entrelazan con maestría. En un Tokio distópico y futurista, un hombre trabaja como »calculador», manipulando información en un mundo de espionaje mental y tecnologías avanzadas. Paralelamente, en un pueblo amurallado denominado como »el fin del mundo» sus habitantes deambulan sin sombras ni recuerdos, en un ambiente marcado por el misterio, lo onírico y lo simbólico.

La estructura dual que sigue el relato no solo es un recurso narrativo para contar dos historias paralelas, sino un mecanismo para que el lector construya puentes simbólicos entre mundos que en apariencia son completamente opuestos.

Como es costumbre en el autor, el principal elemento en que se sustentan sus novelas es la exploración de la psique (consciencia) y la identidad, en todo momento el manuscrito aborda preguntas como »¿Quién nos hace ser como somos?», »¿Qué ocurre cuando perdemos partes esenciales de nuestra consciencia?». El ejemplo más claro se recalca en el »fin del mundo», aquí los habitantes han perdido sus sombras, y con ellas, una parte esencial de su identidad y emociones. La ausencia de sombra es más que una metáfora visual: significa una alineación profunda, una desconexión con su pasado y con lo que nos hace humanos.

»Cuando pierdes la sombra, pierdes una parte de ti mismo que nunca podrás recuperar»

Más allá de su ingeniosa estructura narrativa, la obra se adentra en un plano profundamente filosófico. Murakami no se limita a relatar una historia; más bien, nos convoca a una pausa introspectiva, un espacio para cuestionar nuestra esencia cuando los sonidos del mundo exterior se desvanecen. Conceptos como la identidad, la memoria, el subconsciente y el alma no aparecen como temas explícitos, sino que fluyen como corrientes subterráneas, invisibles pero poderosas, que moldean y desfiguran a los personajes y, por extensión a nosotros mismos como lectores. La novela en todo momento no ofrece certezas; propone laberintos, y en estos pasajes nos obliga a mirarnos a nosotros mismos, como si sus personajes fueran espejos de nuestro propio desconcierto existencial.

»El tiempo continúa, pero yo ya no estoy»

Esta línea refleja la desconexión entre la conciencia y la realidad, y la sensación de pérdida que atraviesa la novela, donde el paso del tiempo puede arrastrar consigo la esencia misma del ser.

La ausencia delibrada de nombres propios cumple una función clave en la narrativa. Esta elección potencia la universalidad de la pérdida y alienación, convirtiendo a los propios personajes en símbolos y reflejando su desconexión emocional. Además, crea una atmósfera onírica donde la identidad se fragmenta y pierde sentido, enfocándose en las acciones y emociones para resaltar los temas filosóficos sobre la mente y el ser.

Leer a Haruki Murakami es asomarse a su universo interior. A lo largo de la novela aparece una y otra vez menciones de obras musicales, libros, comidas, lugares o rutinas que no solo construyen la atmósfera del relato sino que funcionan como extensiones del propio autor. Personajes que escuchan jazz clásico o cita a autores como Kafka, Dostoievski o Chandler. Esas elecciones no son casuales sino que son puentes entre Murakami y el lector, en este sentido puede leerse como un diario encriptado.

LO MEJOR:

  • La originalidad en la construcción de los dos mundos paralelos, aparentemente distintos, pero complementarios
  • La profundidad filosófica y psicológica a la hora de plasmar conceptos como el alma, la consciencia y la identidad
  • La prosa de Murakami y su estilo envolvente.

LO PEOR:

  • En ocasiones, la novela se muestra densa y confusa, poco apta para aquellos que buscan una trama más directa.
  • La falta de desarrollo emocional de determinados personajes puede limitar la empatía hacia ellos
  • El uso de una terminología técnica relacionada con la consciencia que puede sentirse intensa y opresiva.
  • El ritmo puede ser irregular, especialmente para lectores acostumbrados a historias más dinámicas.

En definitiva, la obra en su conjunto es compleja, densa y sugerente que despliega mundos paralelos para explorar las profundidades de la mente, la identidad y el alma. Su tono introspectivo y su rica arquitectura narrativa la convierten en una lectura estimulante, además es una de las primeras novelas del autor y en ella incluye rasgos muy característicos que incluirá en novelas sucedáneas. Fundamental si quieres emprender este viaje denominado Haruki Murakami.

¡GRACIAS POR LEERME!

Alejandro Barahona Mora

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